A Horacito Veras Gómez

Junio 9, 2008

dr-bienvenido-matos-perez1.JPGCon especial cariño para el doctor Domingo Porfirio Rojas Nina.

Por: Bienvenido Matos Pèrez.

Rebuscando papeles, periódicos y revistas viejas y no tan viejas, encontré un ejemplar del periódico el nacional de ahora, de fecha 30 de mayo del 2008. Al hojear sus paginas, halle un articulo calzado con la firma del apreciado Domingo Porfirio Rojas Nina, un noble dominicano con profundas raíces en el bien común y las mejores causas de esta nación “A Horacito Veras”. Se intitulaba, inmediatamente me atrajo y se descargaron en mi como un aluvión los recuerdos, y las vivencias con un dominicano bueno, sensato, trabajador de una trayectoria sobre la que ciertamente todavía nadie ha escrito.

A Horacito veras lo conocí en los primeros años de mi actividad deportiva, era un rostro afable, amistoso que inspiraba confianza, empatía y que aparecía siempre en los actos del presidente Balaguer con sus gafas negras. El rostro refrescante entre muchos que afeaban el régimen de los Doce Años.

Horacito como se dio a conocer en las lides deportivas, cultivo una relación con las instituciones del deporte dominicano extraordinarias, conocía en cada provincia, en cada municipio, en cada distrito municipal, en cada paraje los dirigentes del deporte y la cultura que activaban en esas comunidades y les sabia sus nombres, y los recibía y les daba apoyo.

Desde la dirección general de deportes “DGD”. Se inicio la formación de la estructura deportiva nacional que hoy nos gastamos, y que ha sido exitosa con sus fallas y sus aciertos, Aun dentro de las limitaciones que tenia el país Horacio Veras Gómez ayudo con su perseverancia a la toma de conciencia, que el deporte era una actividad imprescindible para el desarrollo de la nación dominicana, por que un país sin deportes, es lo mismo que un país sin juventud, Sin horizontes, un país llamado a desaparecer en cualquier momento.

Después paso a la dirección general de “educación física escolar” y desde allí implemento programas y actividades que permitieron que las escuelas se llenaran de modestas instalaciones, y fomento los torneos intramuros, las actividades deportivas escolares y todas aquellas jornadas que aglutinaron las prácticas de los deportes y la educación física, actividad en la que se puede considerar uno de los grandes pioneros.

Mi amistad con este propulsor del deporte y la educación física se remonta al año Mil Novecientos Setenta Y cuatro (1974), cuando el movimiento deportivo nacional irrumpió con gran brío y fortaleza en toda la república dominicana, fue la época de oro del movimiento clubistico, y Horacio Veras Gómez fue un amigo, fue un miembro de primer orden de este efervescente movimiento que se propago por toda la geografía nacional con el ideal de “amistad primero, competencia después”.

Del grupo de hombres que activaron con el recuerdo a deportistas de cuerpo entero: Roque Napoleón Muñoz, Rogelio La marche Soto, Máximo Gómez Pérez, Ramón Pinedo (Monchin), José Joaquín Puello, Tabaré Carrón, Gregorio Domínguez, Salvador canò, Luis Antonio Sánchez, y muchos otros que hace tiempo no veo, porque me he recluido aquí en el Barahona de mis amores, en un exilio voluntario que me llena de satisfacción.

De don Horacito Veras recuerdo una vez que la mente emprendedora de don Juan Ulises García Saleta (Wichi) se unió con la de otro noble dominicano, Don Patricio G. Badia Lara para crear los cursos de monitores deportivos, auspiciados y costeados por la Liga Municipal Dominicana, la secretaria de estado de deportes y los ayuntamientos, estos cursos pretendían preparar los dirigentes que accionaban en los pueblos y en el distrito nacional, dotarlos de una estructura de conocimientos que los convirtiera en monitores de deportes como el Ajedrez, Beisbol, Baloncesto, Boxeo, Atletismo, Softbol, Voleibol, entre otros para así lograr la deseada Masificación del deporte Dominicano, el proyecto se hizo realidad pero no se proveyó a los participantes de esta gran jornada educativa de los nombramientos correspondientes, Horacio Veras Gómez inicio gestiones para irlos incorporando al tren de los empleados del gobierno dominicano, Como no tuve la suerte de ser de los primeros en obtener mi nombramiento, Horacito me dijo una
vez cuando vino a entregarme un utilería para un torneo de baloncesto “Tu nombramiento te viene a fin de mes”, fui designado en la dirección general de educación física escolar, antes de tomar posesión del cargo Horacito fue trasladado a otra dependencia gubernamental y el nuevo incúmbete hecho todo para atrás y ahí murió el proyecto de los monitores y también el cacareado lema ¡el deporte al campo!.

Además de que siempre me distinguió, me valoro, fue un funcionario que respeto la institucionalidad de la familia deportiva, fue humilde, emprendedor y responsable, ahora se, por Domingo Porfirio Rojas Nina que en el año de Mil Novecientos Cincuenta y Cinco (1955) dirigió la gran hazaña de que san Cristóbal conquistara su primer y único torneo nacional de beisbol amateur, y esta es otra gran obra que dice de su inmortalidad deportiva.

Es cierto que hace un año que partiste a mejor vida, pero con la muerte los hombres descansan de su trabajo, pero sus obras a el le siguen, tu memoria estará siempre presente entre quienes como tu quisimos un país mejor, y este articulo es solo un reconocimiento póstumo de un amigo que siempre te recordara, si el sindico de el distrito nacional y el secretario de deportes no acogen la propuesta de Domingo Porfirio Rojas Nina, de erigir un busto a su memoria, el honorable sindico de la provincia de san Cristóbal debería proponer a la sala capitular la designación de una calle de este pueblo con el nombre de “Horacio Veras Gómez”, para honrar la memoria de un dominicano bueno.

¡Paz a sus restos!, Horacito, amigo y deportista (El autor Es abogado y poeta)