Barahona: Su Ingenio, El Cayo y El Curro - 2
Junio 20, 2008
Segunda Parte.
Mire trate de verse con uno de mis amigos para que le presenten y pueda entrar con ellos en esta casa del General A de Copa.
Cuando usted pasea, esas condiciones ante mí, entonces podrá conocer mi estirpe y abolengo histórico. Sin embargo, siéntese, que aunque usted no me ha dicho que busca, qué trajo, porque aquí el que no trae nada, es claro que viene a buscar, y yo sin saber quién es usted, me voy a revestir de mi nobleza heredada, para presentármele.
Yo soy el General “A de Copa” Loreto Gómez Petión, bisnieto directo del General Haitiano Petión, el más prestigioso de todos los Estadistas del vecino país.
Pero aquí en Barahona, mis seguidores me llaman el General “A de Copa”. Aquí a mi derecha, está sentado mi asistente, recolector, mis amigos lo llaman Dodó, el hombre del burro, las cooperaciones que el pueblo me tiene asignadas, me las envían con él todos los días. Dodó sale por la mañana en el burro y regresa en la tarde con las árganas llena.
Esa que está ahí, en ese banco, mis amigos la llaman Lechuzina, llega por la mañana, y está sentada en ese banco, hasta que viene Dodó, el hombre del burro. Si las cooperaciones son abundantes, se porta bien, y viene al otro día a la misma hora de siempre.
Lechuzina le ayuda a Dodó a desmontarse del burro, porque Dodó tiene un pie enrollado en trapo.
El Dr. Moncho Báez, Director del Hospital del Ingenio Barahona, mandó un Inspector de Sanidad que se lo llevaran a la sala de operaciones para operarle ese pie; pero una noche se fugó del Hospital, vino donde mi, y yo lo recibí y lo hice mi asistente, le conseguí ese burro y le di un trabajo de Recolector de las contribuciones que el pueblo en reconocimiento a mi abolengo me envía todos los días.
Lechuzina aquí en mi casa no hace nada, pero ella le dice a mis amigos que es asistente del General “A de Copa”, y por eso ellos, mis amigos, le regalan comisiones de los de sus abuelos que ya no quieren, chancletas de las que sus tías ya no usan, y carteras brillantes, de las que sus hermanas las consideran pasadas de modas. Y a veces viene por la mañana vestida y pintada como un mamarracho.
A mi amigo, el periodista Palilo Lembert Peguero, corresponsal del periódico El Caribe, de Santo Domingo, le autorice para que me contratara un famoso abogado que fuera amigo de él, para la demanda que le voy hacer, a Mister Coory, el Administrador del Ingenio Barahona; por haberse apoderado sin mi permiso, de más de diez caballería de tierras de mi herencia, heredadas de mi bisabuelo el General Petión.
Al verlo llegar a usted, con ese bigote de gato, y esos cabellos sin recortar, pensé que era el abogado que me había enviado el periodista. Yo estoy en espera, porque tengo otra demanda que hacer, pero ésta es al Estado Dominicano. Y como yo se que el que dirige el Estado, es mi amigo el Dr. y Generalísimo Rabel Leonidas Trujillo Molina, esa demanda la tengo aguantada hasta que me vea con el Jefe.
Pero a Mister Coory le voy hacer saber quién es el General “A de Copa”, para que pague la explotación que hizo de mis tierras por más de medio siglo. Las que tiene mi amigo Trujillo, tienen un valor multimillonario, pero reconozco que son dominicanos, los que se están beneficiando de ellas.
Esas montañas de Sal y Yeso son mías, heredadas de mi bisabuelo el General Petión.
Lechuzina le ayuda a Dodó a desmontarse del burro, por que Dodó tiene un pie enrollado en trapo.
Continúa…



