Barahona: Su Ingenio, El Cayo y El Curro-5
Agosto 18, 2008
Quinta Parte
Atreverse a conspirar contra la dictadura del dictador Trujillo, era no querer su vida, porque su maquinaria se extendía en toda el área del Caribe, de Centro América y mas allá.
Un joven llamado Manuel Aurelio tavarez Justo, prestigioso abogado, casado con una distinguida joven de Salcedo con dos (2) niños hermosísimos, le conmovió profundamente el fracaso de los valientes expedicionarios de la invasión de Constanza, Maimón y Estero Hondo, y se propuso darle continuidad a esa epopeya.
Organizo un movimiento con el mismo nombre de la expedición fracasada. Clandestinamente camino el país, donde se puso en contacto con la juventud letrada y profesional universitaria. Aquello se propago en toda la Republica, con la misma discreción de la Trinitaria, dirigida por el padre de la patria Juan Pablo Duarte.
Mire aquí en Barahona, se enrolaron a ese movimiento un grupo selecto de jóvenes intelectuales, entre ellos hijos de familias adineradas, sin ningún tipo de problema, este movimiento fue develado, y una mañana apresaron al Dr. Enrique Michel Carrasco, el Dr. Beltrán Pérez Espinosa, el Dr. Efraín Doctel Recio (Gurun), el Dr. Miguel Arcángel Vásquez Fernández, al Profesor Arcadio Encarnación, al Maestro Antonio Saldaña y al hacendado Amador Pons Concepción.
Estos valientes jóvenes de esa época, fueron llevados a la Cárcel de la Victoria, un recinto carcelario en las cercanías de la Capital, llamado la 40, donde el régimen tenia los aparatos de torturas mas terribles, los que extraían al preso todo lo que al régimen les interesaba, mentira o verdad. Esos valientes jóvenes, de esa época tenebrosa, que hoy le estoy contando a usted, a lo que se atrevieron me lo informaban mis amigos que venían a visitarme todos los días. Y esos hechos les dan a esos jóvenes credenciales de patriotas.
Después de la muerte del Dictador, los miembros que estuvieron presos, se constituyeron en una organización política, y aquí, en Barahona, se instalaron en un local cerca del Parque Central.
Los pueblos donde estuvieron locales abiertos, ya como partido político, los veían muy bien, y con posibilidades de llegar al poder por vía de elecciones nacionales.
El Señor Loreto Gómez Petion, el General “A de Copa” me había contado cosas verdaderas, lo habían informado muy bien, y con todo ese material en mi mente, decidí despedirme del hogar de este hombre, y darle seguimiento a estos acontecimiento que yo conocía perfectamente, porque los había vivido.
Un miembro del Directorio Ejecutivo del Partido en Santo Domingo se traslado a Barahona, para informar el estado de situación política a nivel nacional y el análisis que los principales dirigentes habían hecho de los últimos acontecimientos contra los militares del 14 en todo el país.
Se convoco a los directivos del directorio en Barahona a una reunión secreta a la residencia de una distinguida dama del partido, para que el delegado expusiera la situación. Informo que el partido había tomado la decisión de tomar las armas para irse a las montañas.
La dirección del partido en menoría por lo que estuvimos en la reunión, dos miembros no estuvieron de acuerdo con la decisión del Directorio Central, el delegado que expuso la situación iba tomando nota de todas las personas que hablaban, con nombres y apellidos, pero habían algunos jóvenes, con la cabeza calientes, que con sus fogosas intervenciones, dominaron la reunión, dando como aprobada la decisión del Directorio Central.



