Dos Corazones

Eres pura y cristalina como el agua de una fuente donde a cada instante te abastece de la sabia néctar indispensable que hace lubricar el amor en los desposeídos.
Aunque barreras poderosas te lo impiden, quiero que comprenda que soy un sediento de tu amor. !Rompe esos obstáculos! y encontraras un corazón a punto de morir.
En espera de que lo salves entonces podré !exclamar! !eres mi heroina!.
Y como Cristo en su peregrinaje, salvando a los enfermos saldrá de tu boca la frase profética de una mujer sin malicias “tu fe te ha sanado”…
Y tú y yo, rebosante de amor propagaremos al mundo que somos felices !hemos roto las barreras!.
Ahora juntos podemos disfrutar de las cristalinas aguas que brotan de la fuente del amor.
Autor: Mario Pérez Santana
15/01/2009

